Tus particulidaridades me gustan, son extravagantes, frías, pero bien justas. Sé que poco la gente te entiende, sé también que eso te duele, pero yo, que no soy especial, te intuyo, aunque tus decisiones la mayor parte de las veces no me convengan… te comprendo.
Más sabio que Tú, Nadie.
Cuando se espera que seas el más dulce, te percibes como un tirano; cuando se espera la mayor de tus venganzas, sueles ser tan dulce, tan noble, bajas la guardia, al menos eso pareciera, pero yo, que no soy nada especial, sé que el ser tan indulgente no te hace ser un pendejo…
Más Sabio que Tú, Nadie.
Toda la gente habla de ti, de una cosa, de otra, que si eres bueno o que si eres malo, que si no existes o que si eres un invento de la mente humana. Sé que eso te puede hacer doler, te puede hacer enojar e incluso, hacer sentir triste, pero yo, que no soy nada especial, lo comprendo.
Mas sabio que Tú, Nadie.
A menudo peleo por ti con mi nana, creo que ella te tiene pavor, y eso me molesta, te habla con mucha delicadeza, que la mayoría de las veces descubro como algo bien armado, pero yo, que no soy nada especial, puedo percibirlo…
Algún día espero estar contigo de frente, pero luego pienso que tal vez eso nunca suceda, no porque no se pueda, sino porque decidas que algo así no sería nada justo. Se que yo no soy nada especial, pero puedo percibir la mayoría de las cosas que tu armas en la vida, yo sé que tu sabes que yo sé… ¿verdad que lo sabes?
Fotografía: Luz y sombra en fucsia de Altagracia Aristy
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