Muerde mi corazón y pinta en la pared una flor con su tinta roja.
Contempla mi rostro en el espejo y dime que vez,
Embriaga mi alma de oscuridad… la que queda.
Mortifica mis lazos, sacude mis plegarias y lanza un grito de victoria ante ese destino que me fue regalado…
Luego, tan solo por un momento,…Escucha mis deseos y explícame por qué no pueden ser cumplidos,
¿Es que acaso es demasiado pedir?
¿Dime cómo es que pude llegar a dónde estoy?
¿Cómo es que me hice amiga de los excesos y de aquello a lo que yo llamo esclavitud?
¿No te parece suficiente ya el camino solitario que llevo a cuestas para poder encontrarte?
¿Qué necesitas para poder descubrirme y tomarme hacia un viaje?, a ese lugar que unos llaman La Espera.
Cada noche le ruego al señor de la cándida luna que me lleve a ese templo donde el tiempo no existe, donde la imaginación palpita en cada espíritu y los corazones se reblandecen.
Donde el aliento de vida vuelve a renacer, próximo a una nueva era que puede ser diferente.
Espero con ansias que vengas a mí…que me escuches y rectifiques tu holgada crueldad,…sólo ve un poco, escucha mi corazón, escucha mi llanto.
En la próxima vida, no me reconocerás y pretenderé ya no encontrarte, serás para mí como un extraño, algo sereno.
En mi próxima vida trataré de erradicar de este cuerpo el mal llamado indiferencia…
Promete ahora, que vendrás por mí.


22 feb 2009 | 03:25 AM
Alan Ponce
me encanta
para muchos es muy dificil expresar "eso",,, la vida dura,,
la soledad,, la existencia,, la felicidad,, y sobre todo,,el "ser"
me gustó mucho,, este ¿ensayo?,,
o "reflexión"?
24 feb 2009 | 05:49 AM
Tanayita
Qué tal Alan, pues no tengo idea de lo que sea, pero me salió de mi más profunda y putrefacta alma...
Saludos, al rato paso por tu blog.
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