Realmente nunca he sido muy adepta al cine, aunque puedo distinguir entre el bueno, el malo y el barato. Hace unos cuantos meses vi por medio de mi sistema de cable una película turco-alemana llamada "Contra la pared", ya era tarde, las 2 de la mañana y sobra hasta decir que me encontraba en esos días en que todo se vuelve una amalgama; no sé es triste, ni feliz, no sé es paciente, ni acelerado... no sentía nada. Pero tal vez esta cinta me llamó la atención por escuchar la palabra psiquiatría en ella, dije "va, hay alguien loco por aquí... en una de esas me identifico..." Seguí viéndola... hasta el final.

Me pareció interesante, cruda, vil y obviamente deprimente, sin embargo, me gustó. Hice un esfuerzo por recordar como se llamaba para poder así volver a verla algún día. Yo la recomiendo para personas solitarias, locas y al borde del suicidio (homologas a mi), esto, por tres cosas: una,o se acalambran y reponen el tiempo perdido, superan sus muletillas emocionales y salen airosos en la vida; dos, reafirman lo que siempre han dado a conocer a sí mismos y al mundo que les rodea: que su vida no vale la pena y es mejor ir llegándole al otro mundo; o tres, pueden no hacer nada, seguir como siempre y así, podrán acabar con su vida,...sin matarse...

Suerte

Sinopsis: “Puedes acabar con tu vida sin matarte”, le susurra el médico. Cahit, 40 años, temporalmente recluido en una clínica psiquiátrica después de un intento de suicidio, entiende la críptica frase: debe volver a empezar. Pero su alma atormentada le obliga a ahogar su dolor en el alcohol y las drogas. Sibel, bonita, joven y turco-alemana (como Cahit), disfruta demasiado de la vida para ser una musulmana decente. Desesperada por escapar de la cárcel de su devota y conservadora familia, finge suicidarse. Pero no consigue la libertad, sino la deshonra. Sólo el matrimonio puede salvarla. Ruega a Cahit que se case con ella. Él acepta muy a pesar suyo. Quizá porque quiere salvarla o quizá porque quiere hacer algo por una vez en su vida. Comparten el piso y poco más. Ella disfruta de la libertad. Él ve esporádicamente a una medio novia. Pero el amor entra en su vida de puntillas. A medida que se enamora de Sibel, descubre la alegría, reúne fuerzas para seguir adelante. Ella sigue saliendo con otros hasta que, de pronto, también se da cuenta de que está enamorada de Cahit. Pero es demasiado tarde, un ataque de celos acaba en un homicidio. Encierran a Cahit en la cárcel y Sibel huye a Turquía. Su corazón y su mente siguen con Cahit, pero, ¿cuánto durará?