Todos en la vida hemos mentido…algunas de nuestras mentiras son “piadosas”, es decir las utilizamos para salir de paso ante un apuro, otras son por pura diversión, pero otras tantas son con toda la intención de lastimar o llevan un fin bien cimentado.

En mi caso he dicho mentiras como todo el mundo, pero mis mentiras son las más simples e inofensivas que no llevan a ningún problema a nadie, ni siquiera a mi, no está de más decir que ni no soy buena mintiendo, cuando a veces se requiere la risa me gana, el rostro burlón me delata, así que en verdad es raro que mienta.

Enseguida presento las mentiras que en un dado momento utilicé casi a diario…otras no tanto (no hay que exagerar), ahora puedo decir que esos argumentos ya no son necesarios y, en caso de que los requiriera, no creo que pudiera hacer uso de ellos… Como dicen por ahí, si por “pura casualidad sienten que se les tiran pedradas pues nomás apechuguen”.

  • En serio, me quede dormida.- y la realidad es que me desvelé a propósito para no ir o hacer lo que debía-
  • No te podía hablar porque no tenía crédito.- la realidad es que sí tenía crédito, pero no quería gastarlo en hacer llamadas o mandarte mensajes…precisamente a Ti-
  • Ahoritita mismo te lo mando. –lo dije para quitarme tu presión de encima-
  • Ahí nos hablamos. -sabía de antemano que, quien quiera que hayas sido, no volvería a verte, ni a llamarte-
  • Yo te llamo. – sabía muy bien que olvidaría llamarte, pero te hice pensar lo contrario… para que me dieras tiempo-
  • Mi cel se quedo sin pila. –Lo mismo que en el punto 2-
  • ¡Tu bebé está bien lindo! –La cruda verdad: tu nene o nena no eran (¿son?), nada agraciados por Dios y pues como era solo un bodoque no me quedo de otra más que seguirle la corriente a los demás que te decían una y otra vez lo “linda” o “lindo” que era (¿es?)….¡guac!
  • ¡Ese me cae bien gordo! –fue una intención paradójica-
  • Gusto en conocerte. –cuando le decía eso a alguien, la verdad era todo lo contrario, en cambio cuando alguien me caía (o cae) muy bien ni siquiera se lo hacía saber-
  • Es que estoy enferma. –me daba weba salir contigo-
  • Estoy muy ocupada. – Tenía cosas no tan importantes que hacer, pero en realidad preferí “fingir” que las hice a ocuparme de tus asuntos-
  • Juntos para siempre. – En el “ardid” de algo que parece “relación” todo lo lindo puede decirse, pero cuando se llega a la cruda realidad, la verdad es muy evidente: en realidad no me interesaste y mucho menos pensé pasar, ya de por si mi difícil vida, con alguien que me la pudo complicar mucho más…o sea: Tú.-
  • Te amo, te quiero, estoy perdidamente enamorada de ti. –Lee el punto 12 y si eso no te basta, pues piensa cuantas veces en el mundo una infinidad de personas confundimos, o más bien, queremos confundir, el amor con la necesidad. Cuando te dije te quiero, quise decir “te necesito” y nada mas, ¿para qué?, pues para infinidad de cosas que nada tenían que ver con el amor.
  • Claro que sí, ahí nos vemos.- Lo mismo que el punto 4-
  • Perdona, tuve que atender un asunto familiar. –te estaba evitando-
  • Me surgió un problema. – sinónimo del punto 15
  • Te juro que no volverá a suceder. –Era para que siguieras confiando en mí. (uno se harta de ser perfecto).
  • No creas que se me olvido tu cumpleaños eeee¡¡¡¡ - en realidad si lo olvide, solo que un “chispazo” o una casualidad hizo que me acordará-
  • ¡Naaa era broma lo que te dije!-de broma en broma la verdad se asoma, la mitad, o más bien, la tercera parte de lo que dije (y digo) es cierto-
  • Te juro que luego te devuelvo tu CD.- si insistí tanto en devolvértelo era porque no quería hacerlo, además de que eso me dio tiempo para que me lo dejaras tener aun más y de pasada se te olvidara, en pocas palabras no quería regresarlo,…bueno piensa que al menos para mi, sí tienes un excelente gusto en la música. (¡)
  • No, para nada ya estaba despierta. –Tu llamada siempre me despertaba, solo que te decía lo contrario para evitar tus remilgos diciéndome ¡ya es tarde¡ o en su defecto para que no te sintieras mal-
  • Me duele tanto esto como a ti. – si veía que te dolía, fingí que a mi también, por mera “solidaridad”-
  • En verdad lo siento. –lo mismo que la anterior, hay cosas que dan pena ajena por el simple hecho de que le suceden a alguien que te importa, pero en ocasiones son circunstancias o hechos que para nada me doblan o siento equis, en resumidas cuentas no siento nada por lo que hayas perdido o te haya sucedido, el que lo diga es por puro respeto-
  • No, no traigo nada de feria. –no me daba la gana prestarte o regalarte mi dinero-
  • Nombre haces bien bonita pareja con tu novio…se ve que te quiere…-pensaba que eras una (o) de las muchas (os) tontas (os) que creen que el tipo (a) ese en cuestión iba a cambiar tu vida y tal vez lo haya hecho (para mal), si te dije esta mentirijilla es porque es justo lo que tu querías escuchar y pues a quien le dan pan que llore, cada quien con su cruz ¿no? El tipo se veía que re bien se las gastaba y tú, con un sombrero tipo vikingo. ¡te lo advertí!

Todas estas mentiras las utilicé en algún momento de la vida, según se prestó el caso, pero es evidente que no se aplican o aplicaban a  todas las personas. Hay ocasiones que obviamente el decir “te quiero” es cierto, que se le diga a la persona equivocada ya es otra historia. Las mentiras ayudan a que la vida se haga más llevadera y de alguna manera pues sirven para evitar conflictos y hasta sufrimiento.

En mi caso puedo decir que el decir mentiras es la última vía utilizable cuando algo no anda bien con alguna persona, sea esta de mi familia o no. Es solamente el preámbulo de que esa relación se está quebrando y que al poco tiempo ira desapareciendo, así que cuando empiezo a decir mentiras se que no soy tan culpable porque ya fui engañada anteriormente, solo es cuestión de esperar para el desenlace y así de fácil.

Que no duela decir mentiras en mi es algo falso, nunca me ha gustado decirlas, pero llega un momento en que te cansas de ser tan directa, sobre todo cuando esa posición te da mas problemas que el decir precisamente la verdad o cuando te rodeas de personas que prefieren escuchar mentiras bonitas que duras verdades.

Solo podemos ser transparentes con aquellas personas que nos comprenden, nos entienden y nos aceptan tal como somos, de lo contrario las mentiras, “piadosas o nocivas” siempre van a estar presentes.

¿Cuáles son tus mentiras?